Trabajo de SEO pero ¿sabías que tengo una discapacidad?

Ayer me invitaron a dar una charla a chicos de entre 13 y 16 años del colegio Bocanegra, un colegio de Marbella donde, entre otros, estudian algunos chicos con problemas.

La historia comenzó cuando Cristina y Lydia, dos maestras que había conocido por Blablacar y que trabajan del mencionado colegio, me invitaron a participar para que hablase sobre los problemas que me genera mi discapacidad, y sobre cómo me lo monté para encontrar trabajo. Querían algo diferente que motivase a sus alumnos, y por lo que pude ver, lograron con creces su objetivo. Y gran parte de la culpa, como podréis ver a lo largo de este artículo, la tuvieron tres grandes campeones, a quienes tuve la suerte de conocer ese día. Pero primero os resumiré mi pequeña charla.

 Mis pequeños problemas (y mis grandes soluciones)

Entre vista y oído, tengo una discapacidad del 89%. Tengo retinosis pigmentaria, una enfermedad que provoca visión túnel, baja sensibilidad al contraste y ceguera nocturna (aparte de la que pueda pillarme por mi cuenta, claro está).  Para que os hagáis una idea, podéis ver este vídeo que grabaron los amigos de Begisare, una asociación que estudia la retinosis pigmentaria. Y también tengo hipoacusia aguda, problema que soluciono con dos audífonos a los que me gusta llamar radios (y porqué negarlo, algunas veces me he hecho el sordo xD).

Debido a mis problemas, de pequeño tenía un complejo enorme. No escuchaba bien, se metían conmigo por mis audífonos (y por lo empanado que estaba) y era un negado para los deportes, pues me tropezaba con todo y no solía atinar donde debía. Tampoco me relacionaba mucho con los demás niños de mi edad, y no me gustaba nada la calle. Eso, hasta que un buen día mi madre, que es muy grande, tuvo una idea genial: me castigó haciéndome salir a la calle. Al principio no me molaba nada el castigo, pero empecé, a jugar y a salir de tal manera que, con el paso del tiempo, me tuvo que recordar alguna vez que tenía una familia.

A lo largo de mi vida he tropezado con un montón de cosas: me he comido árboles, pivotes, bordillos, farolas, puertas… ¡incluso alguna chica guapa!

Lo que más me fastidia es no poder sacarme el carné de conducir, que es una de las cosas que más había soñado cuando era pequeño (sí, me imaginaba haciendo trompos y recogiendo a las niñas por ahí, como cualquier muchacho de barrio de mi edad). Pero que no pueda conducir no quiere decir que no pueda moverme: me encanta viajar, y he tenido la suerte de estar en un montón de sitios como Londes, Lille, Roma, Amsterdam o Neuchatel, y también he visitado las ciudades de media España.

Cómo encontré trabajo como consultor SEO

A la hora de buscar trabajo, lo tenía claro: quería trabajar en Señor Muñoz Consultores, porque quería aprender de las personas que trabajaban allí. Tenía estudios y algo de experiencia, así que decidí enviar un currículum, pero no recibí respuesta. Eso me hizo pensar que, quizás, un currículum no era la mejor forma de encontrar trabajo. Al menos, no para el puesto que yo quería.

Necesitaba algo diferente. Así que lo intenté: redacté una auditoría de 60 folios, se la envié a Fernando Muñoz y le avisé por Twitter. Y la respuesta no se me va a olvidar nunca: ¿60 folios? ¡Hubiesen sido mejor 60 sobres de jamón!

Y aprendí bastante, pues me enviaron de vuelta la auditoría con un montón de correcciones. Volví a enviarla, aunque seguía siendo mejorable. Aún así, Fernando me invitó a tomar un café en la oficina. Ese día, entre otras cosas, me preguntó que cómo pensaba ir hasta la oficina, pues vivo a 62 kilómetros de ella. Yo le contesté que iría en bus, aunque tuviese que caminar media hora desde la parada del bus hasta la oficina. Pero tuve la suerte de conocer por Blablacar a Lydia, Cristina y Rafa, así que los días laborales voy charlando con tres personas muy apañadas y ahorro bastante en los trayectos.

Y al terminar la reunión, me prestó una taza con la imagen de la empresa. Una taza que dejé en la oficina el día que comencé a trabajar en Señor Muñoz consultores, y que sigo usando a día de hoy.

Con mi charla quise decirles a los chavales y chavalas que, si se proponen encontrar un trabajo que les guste, pocas cosas podrán detenerles. Por ejemplo, un cocinero podría cocinar cada día una receta diferente e ir sacando fotos para mostrar su trabajo a otros cocineros por medio de las redes sociales. Otro ejemplo podría ser un jardinero haciendo paisajismo en el campo o en su casa. Y así podríamos continuar con un montón de profesiones diferentes.

Podríamos resumir mi historia en una frase: La vida no depende del cristal con el que la ves, depende de cómo te la tomes tú.

Y lo mejor vino después: la charla de los tres grandes campeones

Lo mejor del día fue, sin duda, la charla que nos regalaron Javi, Jorge y Manolo, tres grandes campeones de 15. 19 y 20 años que entrenan en el Club de Natación Marbella. Los presentó Maite, la madre de Jorge, que nos contaba orgullosa que los tres chavales, además de estudiar, entrenaban duro un montón de horas practicando sus deportes favoritos.

Jose, persona con una discapacidad, trabaja de SEO. Charla en el Colegio Bocanegra

Jose. Javi, Jorge y Manolo

Y ellos nos contaron que empezaron jugando al fútbol, al tenis o al waterpolo, pero que cuando probaron la natación les gustó mucho. Y como ganaban, pues les gustaba más. Y el esfuerzo y el duro entrenamiento les ha llevado a ganar medallas en campeonatos de Andalucía, España, o incluso Europa. Y viendo la espalda que gastan los chavales, no sería de extrañar que se llevasen por delante algunos récords mundiales. Realmente daba gusto escuchar cómo animaban a los demás a probar todos los deportes, y a conseguir lo que se propongan.

Para terminar, os dejo el vídeo que prepararon para la charla, donde podéis ver un montón de simpáticas imágenes de la vida de los chicos, de los entrenamientos que realizan y de las medallas que se han colgado estos campeones

  1. Fuerza de voluntad, y pasión, sin duda habrás superado multitud de problemas, te habrás tenido que adaptar en situaciones complejas, pero lo conseguiste. Un ejemplo a seguir.
    Estas historias son las que hacen falta para motivar y animar a la juventud. Tenemos que luchar por alcanzar nuestros sueños, sin importar la casilla de salida.
    Un saludo y gracias por motivar!

  2. ¡Gracias! Un articulo que muchos tendrían que leer… La vida no es facil pero siempre hay que buscar el lado positivo

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